El animal más rápido del mundo: tierra, mar y aire

Cuando se habla del animal más rápido del mundo, la mayoría piensa automáticamente en el guepardo. Y aunque tiene motivos de sobra para ser el primero en el que pensamos, la realidad es que el récord de velocidad depende del medio en el que se mida: no es lo mismo correr sobre tierra firme que volar en picado o nadar bajo el agua. En este artículo repasamos quién ocupa realmente el primer puesto en cada una de estas tres categorías.

Guepardo corriendo a máxima velocidad en la sabana africana
El Guepardo (El animal terrestre más rápido)

El guepardo sigue siendo, sin discusión, el animal terrestre más rápido del planeta. Su cuerpo está diseñado por completo para la velocidad: columna vertebral flexible, patas largas y delgadas, y garras semirretráctiles que le ofrecen mayor agarre al correr, algo poco habitual entre los félidos. Puede superar los 100 km/h en distancias cortas, aunque solo mantiene esa velocidad máxima durante unos segundos, ya que su cuerpo se sobrecalienta con rapidez. Por eso sus cacerías consisten en persecuciones breves y explosivas, no en carreras de resistencia.

Si se tiene en cuenta la velocidad alcanzada en cualquier tipo de movimiento, y no solo en vuelo horizontal, el título de animal más rápido del mundo no es para el guepardo, sino para el halcón peregrino. Durante su característico vuelo en picado, conocido como «stoop», con el que se lanza en caída controlada sobre su presa, puede superar los 300 km/h, una velocidad muy superior a la de cualquier animal terrestre o marino conocido. Fuera de ese picado de caza, su velocidad de vuelo normal es mucho más moderada, comparable a la de otras aves rapaces.

En el medio acuático, el pez vela suele señalarse como uno de los nadadores más veloces del océano. Su cuerpo hidrodinámico y su característica aleta dorsal, que puede plegarse para reducir la resistencia al nadar, le permiten alcanzar velocidades muy superiores a las de la mayoría de peces. Las estimaciones sobre su velocidad máxima varían según el estudio y el método de medición empleado, pero de forma consistente se le sitúa entre los animales marinos más rápidos que existen, muy por delante de especies como el atún o el marlín negro, sus principales competidores en este terreno.

Comparar velocidades entre medios tan distintos como la tierra, el aire y el agua no es del todo justo desde el punto de vista físico: la resistencia que ofrece el aire, el agua o el suelo es muy diferente, y cada animal ha evolucionado adaptado a las condiciones concretas de su entorno. Por eso lo más correcto no es hablar de «el animal más rápido del mundo» en singular, sino de un récord distinto para cada categoría, cada uno impresionante a su manera.

En tierra, ningún animal supera al guepardo. Sin embargo, el halcón peregrino alcanza velocidades muy superiores durante su vuelo en picado, por lo que se le considera el animal más rápido del mundo si se compara cualquier tipo de desplazamiento.

Solo unos segundos. Su cuerpo se sobrecalienta con rapidez durante el esfuerzo, por lo que sus cacerías son persecuciones cortas y muy intensas, no carreras largas.

El pez vela está considerado, de forma habitual, entre los peces más rápidos del océano, aunque las cifras exactas varían según el estudio y el método de medición utilizado.

No. Su velocidad extrema solo se alcanza durante el picado de caza. En vuelo horizontal normal, su velocidad es mucho más moderada, similar a la de otras aves rapaces de tamaño parecido.