Fósiles vivientes: animales prehistóricos que siguen vivos

Mientras la mayoría de las especies han cambiado enormemente a lo largo de millones de años, unas pocas parecen haberse quedado casi detenidas en el tiempo. Se las conoce como «fósiles vivientes»: animales cuyo aspecto actual se parece muchísimo al de sus antepasados de hace millones de años.

En este artículo te contamos qué significa realmente este término y repasamos algunos de los ejemplos más fascinantes que existen hoy en día.

Celacanto nadando en aguas profundas, un ejemplo de fósil viviente

El término «fósil viviente» no es una categoría científica estricta, sino una forma divulgativa de referirse a especies actuales cuya anatomía apenas ha variado respecto a la de parientes muy antiguos conocidos a través del registro fósil. Esto no significa que estas especies no hayan evolucionado en absoluto, sino que los cambios acumulados han sido mucho menores que en la mayoría de los linajes, normalmente porque su forma ya estaba muy bien adaptada al entorno en el que viven desde hace mucho tiempo.

Pocos casos ilustran mejor este fenómeno que el del celacanto. Durante décadas, se pensaba que este pez se había extinguido hace unos 66 millones de años, junto al resto de los grandes dinosaurios no aviares. Sin embargo, en 1938 se capturó un ejemplar vivo frente a la costa de Sudáfrica, lo que supuso uno de los hallazgos zoológicos más sorprendentes del siglo XX.

Desde entonces se han documentado poblaciones en distintas zonas del océano Índico, y su estructura corporal conserva rasgos muy similares a los de sus antepasados, incluidas unas aletas carnosas y lobuladas poco habituales entre los peces actuales.

El nautilo es un molusco emparentado con los pulpos y los calamares, aunque a diferencia de ellos conserva una concha externa enrollada en espiral, dividida internamente en cámaras que el animal utiliza para controlar su flotabilidad. Su diseño corporal se mantiene muy parecido al de linajes conocidos a través del registro fósil desde hace cientos de millones de años, lo que lo convierte en uno de los ejemplos más citados de fósil viviente dentro del mundo marino.

Cocodrilo del Nilo en la orilla del río

Los cocodrilos actuales pertenecen a un linaje cuyo origen se remonta a la época en la que los dinosaurios dominaban la Tierra. Su forma corporal general, adaptada a la vida semiacuática y a la caza por emboscada, se ha mantenido notablemente estable durante un periodo de tiempo enorme, incluyendo la extinción masiva que acabó con los grandes dinosaurios no aviares hace unos 66 millones de años.

Esta capacidad de superar cambios ambientales drásticos sin transformarse radicalmente es una de las razones por las que se les incluye habitualmente en esta categoría.

La explicación más aceptada tiene que ver con la estabilidad de su nicho ecológico. Cuando una especie desarrolla una forma corporal muy eficaz para su forma de vida y el entorno en el que habita se mantiene relativamente estable durante largos periodos, la presión evolutiva para cambiar drásticamente es mucho menor.

Esto no implica que estos animales sean primitivos o menos capaces que otras especies; simplemente su diseño corporal ya resultaba muy funcional desde hace mucho tiempo, y los cambios que sí se han producido han sido más sutiles que en otros linajes.

No existe un único ‘más antiguo’ indiscutible, ya que depende del linaje concreto que se compare, pero el celacanto y el nautilo se encuentran entre los ejemplos más citados por la comunidad científica.

Sí lo han hecho, pero en mucha menor medida que la mayoría de las especies. El término hace referencia a un parecido notable con sus antepasados, no a una ausencia total de cambios.

Porque se trataba de una especie que se consideraba extinguida desde hacía millones de años, y su hallazgo con vida cambió por completo lo que se sabía sobre este linaje de peces.

Sí, aunque menos espectaculares que los ejemplos marinos citados aquí, algunas especies presentes en la península, como ciertos anfibios y reptiles, también conservan rasgos anatómicos muy similares a los de linajes antiguos.